Este monstruo me suena

Título original: Este monstruo me suena
Texto: Gabriela Keselman
Ilustraciones: Emilio Urberuaga
Páginas: 32
Año: 2004

La Cosa que lee no nació. Un día indeterminado de agosto se escuchó un ‘¡plop!’ y apareció sin más. Y claro, cuando existes pero no has nacido, no tienes ni padre ni madre. Aún así, La Cosa no pierde ocasión de celebrar cualquier evento, aunque sea el Día del Padre, y por ello hoy os trae un artículo sobre uno de sus cuentos infantiles ilustrados favoritos: “Este monstruo me suena”: Un cuento de monstruos, recetas con patitos y papás.

¿De qué va?

Hay un monstruo que de vez en cuando secuestra a Eugenio e intenta guisarlo con patitos fritos. Pero Eugenio, no le tiene miedo alguno.

¿Qué se aprende?

Este cuento ilustrado no tiene una finalidad didáctica explícita. Más bien se decanta por contar un historia de manera divertida y especial. Pero… La Cosa es capaz de aprender en cualquier situación y ha descubierto que este cuento nos enseña (en su trasfondo, eso sí) que convertir la rutina en un juego, la hace más divertida. Valioso ¿verdad?

Lo que más nos ha gustado

  • Nos alucina como el cuento es capaz de tomar como base una tarea cotidiana y convertirla en toda una aventura. ¡Y con final sorpresa!

  • Tiene un fantástico ritmo narrativo.

  • Mola desde la primera página. No hay que esperar.

  • No se cuenta nada sobre el personaje principal, Eugenio, pero su carácter y forma de ser queda perfectamente detallada en la narración.

  • Los dibujos son muy dicharacheros y las composiciones están muy acertadas.

  • Si habéis leído algunos de nuestros artículos anteriores, sabréis que a La Cosa le gusta mucho que la tipografía esté bien integrada en los dibujos. Aquí, lo está. Y de un modo muy inteligente que aporta emoción a la lectura.

Los peros…

  • Los dibujos son algo oscuros y monocromáticos. A nosotros no nos importa, pero si os gustan ‘los colorines’ puede ser un inconveniente.

  • El estilo de los dibujos es muy personal e imitando un trazo infantil. Igual que en el punto anterior: Puede gustarte, o no.

  • No sabemos porqué, en nuestra edición el cuento tiene bastantes hojas de relleno detrás y delante. Nos referimos a hojas en blanco o con poco texto. Seguro que tiene una razón de ser pero nosotros la desconocemos. Si nos enteramos os lo explicaremos en nuestro Facebook.

¿Sabías que…

¿A quién se lo regalarías?

Quizá suene raro, pero es un cuento infantil que se puede regalar a un padre para que lo disfrute con sus hijos. Algunos regalos también pueden ser para compartir ¿no?. Esto sería como regalar un tándem: todos podéis pedalear.

Morris regálame un amigo

Título original: Morris, regálame un amigo
Texto: Gabriela Keselman
Ilustraciones: Maximiliano Lichini
Páginas: 56
Año: 2010

La Cosa encontró este cuento en el cajón de ofertas de un gran hipermercado. El libro, era barato y chiquitito, de tapa blanda y de temática algo manida: La amistad. Pero un enorme cartel que gritaba la palabra “OFERTA” hizo sucumbir a La Cosa ante los encantos del consumismo. ¿Se arrepentirá de haber hecho la compra? Os adelantamos que en absoluto.

¿De qué va?

Morris es un pequeño mapache que siempre está ahí cuando se le necesita. Por eso tiene muchos amigos y es muy popular. En cambio, el zorrillo Zorris no tiene ninguno porque es un poco pillo. En un arrebato de tristeza, Zorris le pide a Morris que le regale un amigo. Morris, a regañadientes acepta pero… ¿Cuál de todos sus amigos querrá ser regalado?

¿Qué se aprende?

A grandes rasgos, se aprende que los amigos no se pueden comprar ni regalar. Hay que ganarlos por méritos propios y cuidarlos. Además, el cuento nos muestra a animales con distintos caracteres, distintos niveles de habilidad social y de diferentes especies llevándose bien entre sí.

Lo que más nos ha gustado

  • El texto está plagado de frases especiales y muy divertidas. Redactadas con simplicidad y sumo buen gusto.
  • Al final trae una “Receta para ser amigo de Morris” que es un resumen estupendo de lo que es un amigo de verdad. Muy, muy, muy acertada.
  • El libro tiene 56 páginas y bastante texto, pero muy bien compaginado con las ilustraciones.
  • Los personajes son muy bonitos y Morris te cae bien desde la primera página.

Los peros

  • En general, no se puede decir que sea un cuento demasiado original. Ni por su argumento ni por las ilustraciones. Pero tampoco lo pretende. Es sencillamente una historia divertida que podría ser perfectamente un episodio de una serie de dibujos animados.
  • La edición que tiene La Cosa, es de tapas blandas y de difícil ‘manejo’. Es de esos libros que ‘se te cierran solos’. Lo cual es un fallo para que lo lea un niño. Eso sí… costó muy poco dinero, no se puede pedir peras al olmo.

¿A quién se lo regalaríamos?

A personas y cosas que quieran atreverse con textos más largos… ¡Pero que estén acompañados de muchos dibujitos!