Una cama para Mimi

Título original: Una cama para Mimi
Texto: Javier Viveros
Ilustraciones: Adriana Morales
Páginas: 20
Año: 2013

La Cosa que lee ha decidido cambiar de cama esta semana porque debajo de la suya no hay monstruos, y ella quiere una que los lleve de serie. Es así como ha recordado que en su ‘cuentoteca’ tiene un libro del que todavía no ha hablado que se titula ‘Una cama para Mimi’: Un cuento que seguro os mantendrá despiertos.

¿De qué va?

Kuarahy Mimby es una pajarita muy colorida que decide adoptar a un bebé murciélago. Kuarahy se esfuerza mucho en cuidarlo pero no consigue hacerlo dormir. Desesperada, consultará a  otros animales para que la ayuden.

¿Qué se aprende?

El cuento hace un recorrido entre las distintas maneras en las que duermen los animales y nos invita a encontrar la nuestra propia. Bien orientado, quizá pueda usarse para hacer entender a algunos murciélagos, niños y cosas a las que les ha llegado el momento de dormir solos en su cama.

Lo que más nos ha gustado

  • La Cosa se ha quedado prendada por las ilustraciones de este libro. Son clásicas, cálidas y están muy bien definidas.
  • La historia nos muestra un montón de animales de diferentes especies y ámbitos: gallinas, pájaros carpinteros, caballitos, jaguares, tucanes, etc…
  • El mensaje es claro.

  • Paralelamente a la trama principal, el cuento también nos demuestra que el amor de una madre, aunque sea adoptiva, es incondicional e inagotable.

  • Todos los animales que aparecen tienen nombres chulos. No nos gusta cuando los cuentos están protagonizados por un ratón que se llama Ratonín… ¡Que aburrido! Lo que mola es que los personajes tengan nombres de verdad, como ocurre en este cuento.

Los peros

  • El libro tiene mucho más valor como herramienta didáctica que como pasatiempo lúdico.

  • La historia es solemne. No es reprochable, pero sí os advertimos de que no estamos ante un cuento de animales haciendo cosas locas. Es una historia sobre encontrar la solución de un problema importante para los protagonistas.

¿Sabías que…

  • … este cuento se regaló durante un tiempo en los Burguer King durante una campaña para el fomento de la literatura infantil?

¿A quién se lo regalarías?

Si dudarlo, a alguien con problemas de sueño que necesita encontrar su sitio ideal para dormir.

 

Splat el Gato

Título original: Splat the Cat
Autor e ilustrador: Rob Scotton
Año: 2008
Páginas: 32

Escondido en la librería del barrio encontramos un cuento del que habíamos oído hablar mucho. Tanto de él como de su autor: Rob Scotton, que también escribió e ilustró “Russel el Borrego”. El libro ya tiene su tiempo, pero se ha convertido en un “instant classic” de la literatura infantil. Veamos que opina La Cosa sobre él.

 ¿De qué va?

Splat es un gatito que debe afrontar su primer día de clase. Está muy nervioso y asustado y por ello inventa mil y una excusas que resultan inútiles ante su madre. Splat hace de tripas corazón y, llevando escondido en la fiambrera a su amigo-ratón Seymour, se lanza a la aventura de asistir al nuevo colegio.

 ¿Qué se aprende?

Splat el Gato analiza el terror antes las situaciones sociales nuevas y los cambios. Nos tranquiliza diciéndonos que todos somos iguales, que todos podemos aprender y que todos podemos enseñar. En definitiva, muestra de un modo eficaz que la socialización nos enriquece.

 Lo que más nos ha gustado

  • La Cosa no lo puede negar: Las ilustraciones son de lo mejor del libro: tienen vida propia. Los personajes son entrañables sin ser dulzones, y los fondos están cuidados al máximo.
  • Todo lo que acompaña a Splat conforma un pequeño universo del que, no cuesta percatarse, pueden salir muchas otras historias. De hecho, hay varios libros sobre él.
  • Está plagado de detalles. Una vez leído el texto, La Cosa se recrea largo rato buscando curiosidades en la ilustración que lo acompaña.
  • La “moraleja” pasa totalmente desapercibida y se absorbe de un modo natural.

 Los peros

  •  Aunque las ilustraciones están perfectas, en ocasiones hay textos por encima de ellas que las estropean un poco y que restan legibilidad al propio párrafo. Se debería haber buscado un modo más acertado de colocarlas.
  • Algunas páginas tienen varios bloques de ilustraciones y a La Cosa le ha dado un poco sensación de ‘abarrotamiento’ visual.
  • A la historia le falta un pelín de originalidad y al texto le falta un poco de brío, pero esto último debe de ser culpa de la traducción, puesto que si nos imaginamos el texto original en inglés parece más divertido. Por ejemplo, hay un momento en que la madre de Splat exclama: “¡Perrr-fecto!”. Esto, en inglés, seguramente se escribió “Purrr-fect”, y teniendo en cuenta que la onomatopeya para describir el ronroneo de los gatos es “Purrrrr”, la palabra se convierte en un chiste precioso que en la traducción se esfuma.

 ¿Sabías que…

  •  …hay de todo sobre Splat the Cat: Más libros, aplicaciones, juegos, peluches…?
  • … el autor tiene una página web sobre Splat bastante completa (aunque no hay información biográfica): http://www.robscotton.com/?
  • …no hemos encontrado información del autor en casi ningún sitio pese a ser muy muy famoso? Si alguien sabe algo… ¡que lo comparta!