Pipí caca

Título original: Caca boudin
Año: 2002 reeditado en 2012
Texto e ilustraciones: Stephanie Blake
Páginas: 40

¿Cómo? ¿Un cuento infantil ilustrado que luce grandiosas las palabras “Pipí” y “Caca” en su tapa? Sin duda, no hay nada más efectivo para llamar la atención de La Cosa que lee. Aquí tenéis su análisis de un cuento tan descarado como la vida misma.

¿De qué va?

Al pequeño conejito blanco se le ha antojado contestar a todas las preguntas que se le formulan con dos divertidas palabras: “Pipí Caca”. Cosa que le parecerá muy jocosa… hasta que se tope con el lobo.

¿Qué se aprende?

El cuento nos enseña que las respuestas ingeniosas y descaradas pueden meternos en líos si nos empeñamos en usarlas siempre y que ser educados y correctos con los demás conlleva un beneficio mútuo.



Lo que más nos ha gustado

  • A La Cosa le ha llamado mucho la atención su premisa original, llamativa, valiente y deshinibida.
  • Su lectura es muy desenfadada y sencilla.
  • En la página uno, la empatía con el personaje principal ya está más que consolidada.
  • El texto es muy grandote. Ideal para conejitos que empiezan a leer.
  • Aprovecha esas pequeñas ‘manías’ lingüísticas, que todos tenemos en nuestras más tiernas edades, y las convierte en una historia. Por lo que a La Cosa respecta, este cuento infantil está basado en hechos reales.
  • El diseño del personaje principal no tiene desperdicio. La Cosa cree que jamás ha visto un conejito con más cara de pillo que este.
  • El final es… ¡Brutal! En serio. Estuvimos riendo con él en voz alta durante un rato y cuando lo revisamos nos volvió a parecer gracioso.
  • No hay animales buenos ni malos. Eso mola.

Los peros

  • Su título es muy llamativo pero puede llevar a error: “Pipi caca” no enseña nada respecto a ‘necesidades biológicas’. Cuando La Cosa lo tuvo por primera vez en las manos, lo miró con pereza creyendo que sería uno de esos aburridos cuentos que enseñan animales haciendo caca. Afortunadamente no lo és.
  • Los dibujos son un poco básicos, aunque para esta historia es lo que toca. A nosotros nos gusta tal cual pero es cierto que le resta un poco de valor.
  • La tipografía elegida es grandota y se lee muy bien -tal y como hemos comentado en el apartado anterior- pero es demasiado rígida para acompañar un dibujo de trazos tan descuidados. No nos gusta.
  • Su trama central es un poco dispersa. Tiene unos giros un poco extraños. Aunque el inicio y el final lo compensan.

¿Sabías que…

  • … el conejito de este cuento ha protagonizado muchos más de la misma autora?
  • … en esos otros cuentos, el conejito se llama “Superconejo”?
  • … la afición de crear cuentos infantiles ilustrados de la autora nace en su temprana edad, cuando regalaba cuentos hechos a mano en los cumpleaños de sus amigos y hermanos?

¿A quién se lo regalaríamos?

La Cosa regalaría este cuento a cualquier conejito que tenga la fea costumbre de contestar cosas feas cuando se le pregunta algo.

La visita de Oso

Título original: A visitor for Bear
Año: 2008
Texto: Bonny Becker
Ilustración: Kady MacDonald Denton
Páginas: 56

“La visita de Oso” es una fábula añeja. Al sostenerlo y hojearlo se tiene la sensación de estar ante una obra clásica de la literatura infantil ilustrada… pero no: es de 2008. Conozcamos la opinión de La Cosa sobre este cuento destacado como Bestseller por el New York Times.

¿De qué va?

A Oso le irritan tanto las visitas que ha decidido colocar un cartel como advertencia en la puerta de su casa: NO se admiten visitantes. Un pequeño ratón, muy extrovertido, hará caso omiso y se empeñará en tomar un té con Oso.

¿Qué se aprende?

Se aprende a dar una oportunidad a los demás para que se acerquen a nosotros y, quizá, entablar una amistad.



Lo que más nos ha gustado

  • El mensaje es claro y los hechos se suceden con total naturalidad. La moraleja se diluye por completo y se asimila sin más.
  • El texto y los dibujos tienen una gran presencia clásica, como ya hemos comentado al principio. Ambos aspectos son exquisitos.
  • La Cosa opina que este libro debería venderse con las hojas ‘gastadas’. ¡Molaría todavía más!
  • La maquetación del texto es muy buena. Superior a la media. Las tipografías tienen un tamaño ideal y una disposición impecable. Es algo que La Cosa aprecia mucho y que muy pocas veces tiene lugar.
  • Tiene una estructura de slapstick que nos recuerda un poco a pelis como las de Buster Keaton.
  • Como cuento infantil ilustrado es largo. Pero a La Cosa le gusta que sea así.

Los peros

  • Cuando La Cosa dice que es un cuento MUY clásico, es que lo és: Tiene un ritmo muy pausado que puede aburrir a algunos lectores.
  • La moraleja es muy buena y sutil, pero se intuye desde la primera página qué es lo que va a suceder.
  • Es un cuento para saberlo contar: Hay que darle “vidilla” para que sea divertido.

¿A quién se lo regalarías?

A cualquiera. Sin duda, es un libro ideal para regalar.